En España no
se habla de fútbol. De nada importa la racha victoriosa del Real Madrid, ni el
triunfo agónico del Barcelona ante el Valencia. Absolutamente todo pasó a un
segundo plano por culpa de una pelea entre radicales
del Atlético de Madrid y el Deportivo de la Coruña que terminó con un fallecido, 21 detenidos
y un centenar de identificados.
Porque en
España es algo recurrente mirar más
allá de las fronteras. Unas veces
por envidia y otras por consuelo. Los des preciables grupos que se refugian en el fútbol para usar la
violencia son acontecimientos que se dan fuera de España. O es o cree la mayoría. Se piensa que es un azote del fútbol sudamericano y en contadas
ocasiones se contagia al fútbol
europeo. Pero la historia revela que la violencia en el
fútbol es pañol no es un caso aislado. Once personas no han vuelto a su
casa des pués de un día de fútbol por
culpa de la violencia des de 1982. La
última ha sido Francisco Javier Romero Taboada. Un hincha del grupo más
violento del Deportivo de la Coruña. Jimmy ,
como le conocían en A Coruña, sabía que su viaje a Madrid iba a terminar en una pelea con el
Frente Atlético. Ambos grupos radicales ,
Riazor Blues y Frente Atlético,
quedaron el pasado miércoles para
pegarse antes del partido. Sólo que
los violentos coruñes es se las ingeniaron para que la policía no
sospechara al alquilar un autobús en otra ciudad.
Por es o el cuerpo policial no consideró el partido de
alto ries go y no es coltó los autobuses
kilómetros antes de entrar a Madrid
ni reforzó la pres encia policial
como hacen en encuentros peligrosos. Los
autobuses en los que viajaba es te grupo hizo paradas durante el viaje y la última
tuvo lugar a 35
kilómetros de Madrid donde reclutaron más ‘músculo’.
Para entender mejor las causas de la barbarie hay que tener en consideración un
par de datos. Todo comenzó el pasado mes
de mayo cuando varios hinchas del Atlético de Madrid celebraron el título
liguero en la fuente donde se celebran los triunfos del Deportivo de la Coruña. La facción más agres iva del equipo gallego no lo toleró y prometió
venganza a la primera oportunidad. Y el domingo 30 de noviembre era el día
marcado en rojo en el calendario para pagar aquella provocación. Los radicales partieron hacia Madrid preparados para la pelea e
incluso sumaron integrantes del
grupo ‘ultra’ del Rayo Vallecano y del Alcorcón. Ambos de la misma ideología,
extrema izquierda. Y en Madrid es peraba
el Frente Atlético, de extrema derecha.
Hasta aquí
los antecedentes que motivaron la
tragedia. Lo que sucedió des de las
8:40 hasta las 9:00 ya se ha visto en casi todos los rincones del mundo. Dos grupos de energúmenos sembrando el
caos en las inmediaciones del
Vicente Calderón con lanzamiento de bengalas, sillas, piedras, botellas… Y las
cafeterías abiertas a es as horas
denuncian el hurto de cuchillos que des pués
usarían en la pelea.
Un
integrante del Frente Atlético confes aba
en la noche del domingo que la pelea es taba
pactada des de hace días vía
WhatsApp. Según es te tes tigo, Jimmy intentó apuñalar sin éxito a dos
integrantes del grupo radical
rojiblanco. La repres alia no se hizo
es perar y diez integrantes le golpearon con brutalidad provocándole un
traumatismo cráneo-encefálico. Des pués
cayó al agua. No se sabe si lanzado por sus agres ores o como forma de huida. Lo cierto es que cuando fue res catado,
veinte minutos des pués de la primera
llamada a los servicios de urgencias, pres entaba
hipotermia y parada cardiorres piratoria
además del traumatismo.
Y tres horas des pués
comenzó el partido que nunca se debió jugar. La Liga de Fútbol Profes ional,
por medio de su pres idente (Javier
Tebas), se puso en contacto con la Real
Federación Española de Fútbol para suspender el encuentro.
Pero nadie atendió el teléfono hasta diez minutos antes
del inicio del encuentro. Fueron 90 minutos de silencio sepulcral, sólo
alterado de vez encunado por los cánticos del Frente Atlético, pero rápidamente
silenciados por las ‘personas’ del Atlético de Madrid. Porque a los otros no se
les puede considerar personas.
Y ahora la
pregunta es : ¿qué hacen los clubes es pañoles para luchar contra es tos
grupos? Curiosamente los equipos con mayor alcance, Real Madrid y Barcelona,
son los únicos que han movido ficha. El primero fue el equipo azulgrana en 2003
cuando Joan Laporta echó del Camp Nou a los Boixos Nois, la facción más
radical. Este envite le costó amenazas de muerte. El año pasado Florentino
Pérez hizo lo mismo con los Ultras Sur en el Santiago Bernabéu. El lugar de es te grupo de extrema derecha fue reemplazado por una
grada joven llamada grada 93.

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